miércoles, 26 de julio de 2017

EL EJEMPLO DE UNA UTOPÍA



En 1979 Juan Manuel Sánchez Gordillo es elegido alcalde de Marinaleda. Posteriormente, en 1980, los marinaleños comenzaron una huelga de hambre de 13 días que dio la vuelta al mundo y con la que reclamaban tierras ociosas para trabajarlas. Más de 30 años después, en las tierras ocupadas, por entonces propiedad del duque del Infantado, trabaja hoy una cooperativa de vecinos que genera empleo discontinuo estable y es el principal motor económico de la localidad. La lucha, pacífica de principio a fin, acabó con la compra de las tierras a su dueño, que la Junta de Andalucía pagó a precio de mercado. Desde entonces, el aceite y las verduras que hoy recolecta la Cooperativa de El Humoso en Marinaleda son a su vez tratadas y envasadas en la misma localidad, en la fábrica de la Cooperativa Humar. Da trabajo a más de cuatrocientas personas, en su mayoría mujeres, no hay diferencias salariales y es un referente en la gestión colectiva de los medios de producción y en la generación de riqueza y empleo digno al servicio de la gente de un pueblo.

Desde hace más de tres décadas este es un ejemplo claro de cómo las cosas pueden funcionar de una forma diferente, de cómo la producción puede beneficiar a todas y no a unos pocos. Por este motivo, el ejemplo de este pueblo es silenciado por los grandes medios de comunicación, es perverso para el capitalismo y les da miedo que este precedente pueda expandirse a más localidades.

Ahora, por fin, los productos de esta cooperativa llegan a Cataluña, de la mano de una persona valiente, Marcos Caurel. Y digo valiente porque, hoy en día, tirarse a la piscina del mundo comercial para tener un trabajo digno, no deja de ser una aventura arriesgada, ya que no existe una política adecuada para facilitar el autoempleo. Marcos ha creado una pequeña empresa, bajo el nombre Terra d’Oliveres (Tierra de Olivos) donde comercializa y distribuye los productos de Marinaleda. Vende productos de calidad, ecológicos y solidarios. Vende compromiso y lucha. Vende esperanza. Vende dignidad.

Consumir dichos artículos no es solamente disfrutar de buenos productos, de alimentarse de forma saludable. No. Consumir este género es apostar por otro mundo posible, es apostar por la honorabilidad, es confirmar la solidaridad y es mantener la lucha de todo un pueblo que un día se lanzó al campo para defender su dignidad bajo el lema: “la tierra para quién la trabaja”.

Te invito a entrar en la web www.terradoliveres.com y te animo a comprar los buenos aceites y conservas de los marinaleños. Disfruta de estos buenos productos al mismo tiempo que dignificas el trabajo de todo un pueblo y reconoces la decencia de una persona que decidió traer a Cataluña el ejemplo de una utopía.


Julio Suárez
La Guerrilla Comunicacional

lunes, 17 de julio de 2017

TENGO ALGO QUE CONTARTE (20)

Correspondencia entre dos mujeres.




Salt, Lunes 17 de julio de 2017




¿DROGAS?  NO, GRACIAS


Mi queridísima Habanera,

la primera idea mientras leo su carta es: hágame un huequito en su poceta*(1), ¡por favor!

Cómo me gustaría andar por allí con usted, en remojo de ese mar tan suyo. Arreglando el mundo y parte del extranjero con nuestras historias. En ese mar tan calmo o tan bravo, tan gris o tan azul, tan chiquito o tan inmenso, dependiendo del momento y los ojos con que uno lo mira.




¿Sabe una cosa? Yo nací en el interior, tierra de secano. Vi el mar por primera vez (y como algo excepcional entre todos mis amigos) a los 5 años, porque a mi padre le tocó un pequeño premio a la lotería, y lo guardó para el gran acontecimiento: ir de vacaciones ese año, y por si fuera poco, al mar. Ahora lo valoro como un gesto hermoso, el hecho de darle valor y preferencia a vivencias nuevas y lúdicas por el mero hecho de disfrutarlas, en una familia humilde, con un padre conservador y poco dado al romanticismo y en unos momentos poco favorables.

Yo siempre me había bañado en lagunas cercanas a mi pueblo, en donde uno veía perfectamente los límites del agua, que siempre estaba quietecita, como un remanso. Recuerdo perfectamente la sensación de llegar a la orilla de la mano de mi madre, que cada vez la agarraba con más fuerza y preguntándole: ¿y toda esta agua dónde acaba? ¿Y por qué se mueve tanto, va, viene y hace espuma? ¿Vive más gente después de acabarse? Y si se mueve tanto, ¿por qué no se sale? ¿Y si se sale de golpe? Mi hermano mediano, 8 años mayor que yo, y que tampoco había visto nunca el mar, se hacía el hombre y me tomaba el pelo con sorna: “!uy, cuidado! como des un paso más te tragará el agua y te llevará hasta aquella línea de allí, del final de todo”. Esa línea era el horizonte, y la última cosa que yo podría soportar sería quedarme para siempre perdida en medio de aquella línea que dividía la nada.

Fue un vértigo de sensaciones lo que desencadenó esa primera mirada. Pasamos unos días que recuerdo fantásticos. Al lado de mi madre conseguí retozar durante horas con el agua viendo admirada a mi hermano flotar en ella al lado de mi padre. Y recuerdo que ya no me dio miedo, y que mi hermano jugó conmigo muchísimo en un escenario acuático, inédito para ambos, pero que nos llenó la vida por unos días de vistas, ruidos y emociones diferentes.

Mi hermano murió hace 2 años. Mientras compartíamos su muerte, recordábamos nuestras vidas; y también el mar. Ese elemento que descubrimos juntos y que con los años y las vivencias particulares fue configurándose de forma diferente en el ideario de cada uno. A él nunca le acabó de gustar y a mí acabó fascinándome.

Cuando él murió yo iniciaba mis vacaciones. Pasé horas y horas sentada delante del mar, mirando, escuchando, como hechizada por sus verde azules, dejándome llevar en cada vaivén de su eterno baile. Tenía un efecto calmante, era como un bálsamo para un ánimo roto.



video



Por eso, Habanera, me imaginé al otro lado de aquella primera línea de horizonte de mi memoria, donde más tarde pude descubrir un universo absolutamente hermoso. Me vi en su poceta, y cómo nos podríamos reír arreglando el mundo y un poquito también el alma.

En esas últimas charlas con mi hermano, un día me dijo: “Vicentita, cuando vas a morirte, pienso qué suerte tienen los que creen en Dios. Ellos al menos confían en algo más allá, en cambio a nosotros se nos acaba aquí la historia. Ya ves, un ateo diciendo que la religión puede servir para algo”

Pienso en el tema, y como atea practicante le he dado vueltas hasta marearlo, tan sólo para intentar ver otras posibilidades que se me escaparon en su momento. Pero no, no lo consigo.

Para empezar todos los profetas y grandes maestros a seguir que conozco, son hombres. Parece ser que las religiones no han encontrado féminas con tales capacidades, o bien las han pensado para ejercer eternamente de seguidoras y no de seguidas. Vaya, que lo del trato como igual entre géneros ya no entraba en sus cálculos.

No puedo creer en un dios que acoge en sus primeros bancos a empresarios que amasan sus fortunas explotando gente pobre, que malvive y malmuere en su miseria trabajando para las grandes marcas que nos venden con glamour.

No puedo creer en un dios que condena a tanta gente a huir de la guerra, de la muerte o de la hambruna, mientras mantiene entre sus fieles seguidores a quienes gobiernan este brutal desatino.

No quiero creer en un dios que permite ver morir diariamente a tantísimas personas a causa de enfermedades curables, mientras quienes tienen la solución y manejan los hilos de la industria farmacéutica son bendecidos socialmente.

No debo creer en un dios que tolera los abusos en mujeres y menores.

No me es posible creer en un dios que no interviene en el aumento imparable de trabajadores cada día con más jornada laboral pero cada día más pobres.

No me entra en la cabeza un dios indiferente ante tanto analfabetismo provocado y consentido.





Resumiendo, no puedo creer en un dios que diseña y permite tales barbaridades. Pero menos puedo entender cómo se dejan a merced del designio divino todas estas injusticias. La fe nos ha ido de perlas para teñir de blanco nuestras conciencias y traspasar la negra culpa a ese dios que decide el destino.

¿O quizás no es ese dios quien mueve la batuta de este desconcierto? ¿Y si son los humanos quienes han pervertido su divino legado? ¿No será que los personajes reales que ostentan el poder religioso se ven con la capacidad (o se les ha otorgado) de decidir el código moral de los otros, en perfecta comunión con el capital? Como ve, amiga mía, tengo algunas lagunillas en el tema religioso.

Por ejemplo, entre los católicos, que es la religión predominante aquí, los sacerdotes (célibes, que nunca podrán enamorarse, acariciar a su pareja o tener hijos) son quienes aconsejan y dictan el rumbo de la vida íntima de sus fieles y sus consecuencias. No me negará que como asesores sexuales son la mejor elección.

Aquí, a pesar de ser un país oficialmente laico, la iglesia (prefiero distinguirla de la religión) impregna sutilmente nuestras normas. La mayoría de fiestas laborales dependen de algún santo, virgen o proceso entre ellos, pero como significan asueto, pues bienvenidos y benditos sean.

Somos un país donde aún tiene una gran presencia la BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones). Son esos sacramentos en los que el paripé social eclipsa casi por completo el motivo religioso. Las bodas se han convertido en un despropósito de consumo tal, que asistir supone un presupuesto desmesurado. Hay un mercado paralelo de restaurantes, modistas, regalos, flores, vídeos, viajes y limusinas que convierten la fiesta en una inversión desorbitada y absurda.






La iglesia se llena de corbatas, vestidos largos y altos tacones, y eso que quién nunca los llevó corre un altísimo riesgo de caerse desde semejante altura. Se bebe una copa demás y acabará bailando desde el bolero al reguetón; o de sucumbir a la asfixia por las fajas y ceñiduras que intentan contener las lorzas y chichas varias ante unos ágapes maratonianos que desafían las cremalleras más férreas. Es una pena, pero casi reza uno para que no le inviten para no destrozar el sueldo del mes.

Un cuadro similar pero en miniatura resultan las comuniones. Aún se sigue vistiendo y peinando a las niñas de novias pequeñas y los niños de caballeretes. Eso sí, en los avances hechos sobre el tema, se ha ido dejando de lado el uniforme de almirante de la marina con que disfrazaban antes a los pequeños, aunque el mar más próximo cayese a 800 km de tu casa (no he sabido yo muy bien el porqué de la relación comandancia-marina-primera comunión. Es otra de las lagunas por explicar que me quedan). 

El formato de fiesta de la primera comunión es equivalente a la boda, cambiando el güisqui de los novios por limonada y la conga de Jalisco por los payasos. En ocasiones los papás pedirán un crédito al banco para poder montar la fiesta “como dios manda”, o de lo contrario, quedas como un mindundi. Y eso sí que no, amiga mía, el postureo es lo último que se pierde. 

Sólo le diré que la última tendencia es la celebración de las “comuniones civiles”.  Pues sí, este oxímoron es lo más cool entre la gente pudiente. Resulta que la criatura encarga su lista de regalos, tiene su vestido, su peluquería, su restaurante, su gran tarta, su reportaje, su fiesta de amigos, ...todito, excepto ir a la iglesia, que parece ser que era el tema del asunto. Sus papás modernos, que no creen, pero que están inmersos y encantados con la tela de consumo que les envuelve, han creado esta nueva modalidad. Creo que sobran más comentarios, ¿no?. De paso, mientras nos tienen entretenidos en el ajetreo de quedar bien, no nos da por pensar en otras cosas que igual resultarían peligrosas.

Dentro de la iglesia de este país también tenemos secciones de creencias ultraconservadoras muy presentes. El Camino Neocatecumenal (los Kikos), Comunión y Liberación (los cielinos), los Legionarios de Cristo o el Opus Dei, por citarle algunos. Los kikos, por ejemplo, mantienen que los homosexuales se curan en el camino (en el suyo, claro), o que hay que perdonar o tolerar la violencia de género si viene el caso de producirse hasta que el varón entre en razón y se contenga. Los Legionarios de Cristo se venden como modelo de virtud para la juventud, pero su líder y fundador (Marcial Maciel) fue acusado de poligamia, abusos sexuales, estafa económica y algún que otro pecadito más. La justicia civil le pasó de largo y se vio condenado a “una vida de recogimiento y oración”.

El Opus Dei, movimiento clasista, jerárquico y machista; de métodos casi sectarios, y donde el camino de santificación está a través de la vida cotidiana (cilicio incluido). Mueve fortunas y extiende sus redes en los ámbitos más decisivos: políticos, banqueros, ministros, fiscales y demás fauna forman parte de sus filas, y le aseguro que obran en consecuencia. En sus colegios, chicos y chicas estudian por separado. A los chavales les dicen que es para que no se distraigan con compañeros del sexo opuesto y rindan más en los estudios. Por supuesto los docentes son del mismo sexo que los alumnos, no vaya a ser que viendo una anatomía contraria se fijen en lo que no deben ¿Qué le parece? Y lo peor de todo es que muchos se lo acaban creyendo, tal es el martilleo mental a que les someten. Este detalle incumple la normativa nacional de coeducación, pero curiosamente mantienen el concierto escolar estatal y catalán, aquel que le explicaba un día en el que los profesores los paga el estado, pero las clases las dan a su manera. Son esas cosas que cuesta entender; para mí que debemos recurrir a la fe para conseguirlo, o bien se acabará solucionando con la paloma, que es donde van a parar todas aquellas cuestiones irresolutas por la razón.

Todos estos movimientos nacieron y crecieron rápidamente el siglo pasado, aprovechando que las élites empresariales se desengañan con algunos religiosos, que según ellos defienden el comunismo (seguramente se pusieron del lado que no tocaba, el de los pobres). Los gobiernos ideológicamente afines del momento, con algunos intercambios de favores; y el papa Juan Pablo II como gran protector, los convierten en una de las mayores fuentes de ingresos económicos y de fieles del Vaticano.

Y es que el Vaticano es otra perla de la historia. Un estado ínfimo, como 44 campos de fútbol, y 850 residentes, pero donde se cuecen negocios multimillonarios no muy puros e inmaculados que digamos. Custodiados por la guardia suiza (¡hay que ver! un país sin ejército es el encargado de la seguridad soldadesca de otro), que velan porque la grandísima fortuna que alberga esté a buen recaudo. De hecho, que Suiza custodie fortunas no debería sorprendernos, ¿no? Francamente, Habanera, para mí resulta indecente. Un estado de tal lujo y riqueza (que por cierto, es visita obligada cuando vas en esos cruceros en vacaciones, ¡ faltaría más !), nunca podrá estar del lado de los necesitados.





Pero también le digo que me molesta sobremanera que toda esta curia haya aplastado el papel que han ido cumpliendo otros muchos religiosos, intentando por todos los medios que no prospere ni se publicite su obra. Hablo por ejemplo de la Teología de la Liberación, donde se exige la opción preferencial de los pobres. Sus integrantes se involucran en la lucha por la justicia, crean organismos de solidaridad con los que sufren, de defensa de los derechos humanos y denuncia de los atropellos sociales. Me consta que son muchos, que hacen muy buena labor allí donde todos los anteriores de que le hablaba no pondrán los pies jamás, porque sólo hay pobres. Y los pobres, Habanera, parece ser que o no tienen vida que reconducir o no tienen ni alma que salvar. 

Por eso, desde mi ateísmo, pienso que en el fondo se podría prescindir del sentido religioso de estos buenos movimientos teológicos. Quizás deberían ser tan sólo la aplicación del sentido común entre los humanos.

Miro este panorama y pienso que cuando Marx decía que la religión es el opio de los pueblos, sólo puedo contestar: ¿Drogas? No, gracias.

Amiga mía, perdone hoy por esta carta tan interior. A veces una no sabe el porqué se desencadena ese contar cosas, que posiblemente parezcan un sinsentido. Da igual. Si salen, por algo será, ¿verdad?. Será porque en el fondo sé que usted le pone ojos que leen y espíritu que abarca lo que quiero contarle.

Un enorme y drogado abrazo.


Vicentita


1. f. Cuba. Depresión natural de la costa que se llena de agua por efecto de la marea.



(*)Tengo algo que contarte. Correspondencia entre dos mujeres es una relación epistolar entre una mujer de La Habana y otra de Salt (Girona). La publicación de estas cartas se realiza con el permiso de ellas mismas que han confiando en La Guerrilla Comunicacional su publicación.

Si es la primera carta que lees puede ser que te interese leer otras cartas ya publicadas. En el menú de la derecha podrás encontrar todas las cartas publicadas. O si lo prefieres, puedes empezar desde el inicio en los enlaces que tienes a continuación:

Prólogo: Prólogo
Carta 1ª: Carta nº 1






miércoles, 5 de julio de 2017

TENGO ALGO QUE CONTARTE (19)

Correspondencia entre dos mujeres.




La Habana, lunes 05 de julio de 2017




Mi querida Vicentita,

Amiga mía, tu carta ensayo que sabiamente titulaste el “Balcón de las indecencias” es lo mejor que he leído sobre la oferta que nos hace los numerosos canales de las televisoras occidentales. Es un medio altamente condimentado entre indecencias, mentiras, bellezas y sueños de bonanza inalcanzables. Lo peor del caso es que un segmento nada despreciable de la opinión pública internacional le dedica largas horas de su descanso, envenenando su vida y la de su familias con productos culturales y noticiosos mediocres, en los que mayormente se invisibiliza la vida cotidiana de las clases más desfavorecidas. Los pobres, la miseria y la falta de salud no son bellas.

La publicidad,  de donde proceden mayormente  los  fondos que sustentan las potentes cadenas televisivas,  atonta y adormece la inteligencia de mucha gente a través de una lluvia de propuestas de compras que se presentan como asequibles a todos los bolsillos. Todos podemos tener de todo incluido belleza perfecta, carros últimos modelos, la casa de los sueños, las mejores vacaciones. 

Me apena que esa televisión sea de acceso público. Creo que contribuye dignamente al empobrecimiento cultural y desmoviliza la conciencia social de los pueblos. Se pierde la noción de la verdad y finalmente la confusión que produce no les permite a muchos televidentes identificar lo justo e injusto que ocurre en este mundo nuestro.

La televisión cubana no es competitiva tecnológicamente y por etapas  ha adolecido de falta de creatividad en la oferta, a pesar de las buenas reservas de intelectuales y artistas con que cuenta el país. La producción y la tecnología en televisión es cara, muy cara y aquí eso compite con las inversiones en productos básicos. No obstante se avanza y se comienza a cubrir necesidades tecnológicas y se recurre con más audacia a la creatividad para proponer  un producto mayormente  cubano. Atractivo y con calidad.




Es seria, bastante profesional en las producciones nacionales de dramatizados culturales y de seriales infantiles, sensible todo ello de elevar calidad ante la avalancha de símbolos culturales foráneos, en especial de los Estados Unidos. Todo muy ajustado a las condiciones económicas y financieras en las que vive el país.

La tele es subvencionada por el estado y por lo tanto la publicidad es predominantemente cultural y de bien público, o sea, educativa, preventiva de enfermedades y de promoción de la cortesía, la solidaridad entre todos, el respeto a los semejantes, de críticas a las malas conductas o indisciplinas sociales.

Todo no es perfecto. Existen retos en cuanto a la inmediatez y oportunidad de las noticias en los servicios informativos. Son muchas las ocasiones en que la información llega tarde, después que el receptor ya cuenta con otra versión, casi siempre, distorsionada, y no importa que se aclare más tarde porque en información el que llega primero cuenta con dos oportunidades para imponer su verdad.

Otro tema que se convierte en un reto enorme es que la filmografía que se exhibe para distracción de los televidentes es predominantemente de origen norteamericano, en especial el fin de semana. En varios programas se trata de presentar lo mejor de la cinematografía internacional y de la propia norteamericana, pero aún llega mucho material cargado de violencia, individualismo, egoísmo y otros rasgos sociales que nada tiene que ver con los valores que preconiza la sociedad socialista.

Se hacen ingentes esfuerzos por contrarrestar con mucha creatividad y en especial por mantener una cartelera cultural que privilegie lo auténticamente cubano en todas las esferas del arte y la cultura y esta se va abriendo espacios cada vez mayores en la pequeña pantalla, en esa cajita mágica alrededor de la cual se reúne la familia cubana, preferentemente los fines de semana. Por las limitaciones del transporte público el cubano es muy exigente con la programación de la televisión porque viene constituyendo una recreación en casa. En realidad nunca estamos conformes, aunque nada tiene que ver con lo que se muestra por otros lares.

Y ahora te quiero contar algo de las vacaciones de verano.



“UN VERANO CON SABOR CUBANO”


Amiga ya están los estudiantes universitarios y de los demás niveles de enseñanza de vacaciones. Han concluido sus exámenes y han salido de las aulas dispuestos a disfrutar de su merecido descanso. Pronto se unirán los profesores y más tarde los padres de todo el país que reservan parte de su tiempo de vacaciones para estar en familia o reunirse con la familia y digo esto en  La Habana, especialmente, y de otras capitales de provincias hacia donde han emigrado profesionales y trabajadores de otras regiones.

Para estos meses, los más calurosos del año, las empresas turísticas promueven  una oferta para aquellos que más disponibilidad monetaria tienen y también para los de más bajos ingresos. Así hay acceso a un “Todo incluido cinco estrellas” y también al  campismo popular con cabañas familiares en contacto con la naturaleza y a precios más cercanos a los bolsillos de la mayoría.




Las Casas de Cultura comunitarias, existentes en todos los municipios del país,  preparan una programación que incluye cursos de música coral, artes plásticas y espectáculos artísticos, con buenos instructores de arte.

Los museos abren sus puertas,  con actividades didácticas sobre todo para los niños y adolescentes de apreciación artísticas, de dibujo o trabajo en plastilina o barro.

Están ya a punto de abrir las ferias de arte de verano, donde los artesanos acuden con propuestas de textiles, cerámicas, cuero, pinturas y útiles del hogar confeccionados, algunos de ellos  a partir de materias primas recicladas y otros de material importado o adquiridos en el mercado nacional.




Los teatros  anuncian sus propuestas con la presentación de obras clásicas universales  y de autores cubanos, en especial, de producidas por jóvenes actores y directores.

Se planifican bailables a todo lo largo y ancho de la isla porque la música es un actor que nunca puede estar ausente cuando se habla para los cubanos de recreación y descanso.

La televisión por su parte anunció una programación que cubre los intereses de todos los miembros de la familia, gustos y colores. Empeño nada fácil, pero tampoco imposible y en el que se va avanzando lento, pero seguro.

Los libros y los títeres, entre otras manifestaciones, llegan a las zonas recónditas del país, sea en el llano o en la montaña, como mensajeros de saberes y alegrías.

Las sedes de las escuelas primarias y secundarias se unen ofreciendo sus áreas con profesores de deportes y recreación para que los niños y adolescentes puedan entrenar y recibir nuevos conocimientos en un tiempo parcial de sus vacaciones. Esto tranquiliza a los padres que no pueden tomar el tiempo total  de vacaciones de sus hijos.

El esfuerzo es enorme porque se toman medidas excepcionales con el transporte público local e inter provincial porque la movida de la población es en grande ya que  el movimiento de la población se acrecienta enormemente.

En cualquier parte del mundo las capas deprimidas no reclaman derechos y no es responsabilidad de los gobiernos viabilizar programas populares de vacaciones, pero aquí todas las instituciones de gobierno, empresariales y privadas movilizan recursos para que el verano sea, además de caliente en sus temperaturas, tiempo de sana recreación. 

La alegría y el disfrute se apropian de las calles, de las playas, de los bosques, los museos, las casas de cultura. La población, en número cada vez mayor, participa  en las rutas y andares que organizan las oficinas del historiador de las capitales  y muchas familias completas disfrutan reconociendo los valores arquitectónicos, culturales, de sus calles y de su gente.




El calor sofoca. El mar que nos rodea se viste de gala a veces con los siete tonos de colores verde-azules en sus aguas serenas y brillosas que se pintan como  azulejos al amanecer.

A pesar de las tantísimas dificultades que el día a día nos deparan las escaseces impuestas por un trato desigual e injusto impuesto mayormente  por la brutal política de bloqueo, los cubanos nos miramos unos a otros con una sincera sonrisa en el rostro,  a veces, más reflejada en el picaresco mirar, que en los propios labios.

Disfruto de una íntima satisfacción cuando veo al cubano burlarse de sí mismo, de los rollos del día a día, de lo que tenemos y no tenemos, de Trump cuando amenaza que apretará el bloqueo. Hacer humor en un ómnibus abarrotado, donde no cabría ya una hormiga y salir premiados con nuevos amigos es un lujo.

Los pueblos son inteligentes y se apropian de recursos emocionales y espirituales para no flaquear, el cubano desde siempre, recurre al humor. La gente en todas partes del mundo es predominantemente buena, por ello te comprendo tanto cuando me dices que disfrutas mucho tus paseos por tu pueblo.

Por lo pronto yo sigo optando por mi costa brava, le digo brava porque es rocosa y  hay que entrar al mar  con zapatillas, pero dispone de unas pocetas de aguas transparentes que nada tiene que envidiar a las piscinas de un hotel cinco estrellas. Allí me encuentro con vecinos y amigos y casi siempre desde allí arreglamos el mundo, desde el nuestro hasta el global.

Es comiquísimo todo lo que se discute y ordena sumergidos en el agua fresca y limpia. Esa es nuestra realidad de sueños y desafíos y así serán nuestras vacaciones.

Recibes un abrazo húmedo y caluroso de tu amiga, 


La Habanera



(*)Tengo algo que contarte. Correspondencia entre dos mujeres es una relación epistolar entre una mujer de La Habana y otra de Salt (Girona). La publicación de estas cartas se realiza con el permiso de ellas mismas que han confiando en La Guerrilla Comunicacional su publicación.

Si es la primera carta que lees puede ser que te interese ver el histórico de la correspondencia:

Prólogo: Prólogo
Carta 1ª: Carta nº 1
Carta 2ª: Carta nº 2
Carta 3ª: Carta nº 3
Carta 4ª: Carta nº 4
Carta 5ª: Carta nº 5
Carta 6ª: Carta nº 6
Carta 7ª: Carta nº 7
Carta 8ª: Carta nº 8
Carta 9ª: Carta nº 9
Carta 10ª: Carta nº 10
Carta 11ª: Carta nº 11
Carta 12ª: Carta nº 12
Carta 13ª: Carta nº 13
Carta 14ª: Carta nº 14
Carta 15ª: Carta nº 15
Carta 16ª: Carta nº 16

miércoles, 28 de junio de 2017

Comunicado del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela

Caracas 27/06/2017  

El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela informa a la ciudadanía venezolana y a los pueblos hermanos del mundo sobre los ataques armados perpetrados durante la tarde de hoy, martes 27 de junio, contra las sedes del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz y del TSJ, ambas en Caracas, como parte de una escalada golpista contra la Constitución dela República Bolivariana de Venezuela y sus instituciones.

Ambos ataques fueron efectuados desde un helicóptero Airbus Bolkow, modelo 105, siglas CICPC 02, hurtado de la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, en La Carlota, Caracas, por parte de un sujeto de nombre Oscar Alberto Pérez, quien para cometer los atentados se valió de su condición de inspector adscrito a la División de Transporte Aéreo del CICPC.

El complotado voló la aeronave hasta las inmediaciones del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, en la Avenida Urdaneta, y efectuó alrededor de 15 disparos contra la edificación mientras se desarrollaba en la terraza de esta un agasajo a un grupo de comunicadores sociales con motivo de celebrarse hoy el Día Nacional del Periodista. Para el momento del ataque se encontraban allí unas 80 personas.

Posteriormente el helicóptero fue llevado hacia la sede del TSJ, precisamente mientras se encontraban sesionando allí los magistrados de la Sala Constitucional del máximo tribunal y mientras un grupo de trabajadores permanecía laborando en sus oficinas. Contras estas personas fueron efectuados disparos y lanzadas al menos cuatro granadas de origen colombiano y fabricación israelí, de las cuales una no estalló y fue colectada. Dos de estas fueron lanzadas contra los efectivos de la GNB que custodian el edificio. Gracias a la rápida reacción de los custodios pudo evitarse una tragedia.

El autor material de estos hechos está  siendo investigado por sus vínculos con la Agencia Central de Inteligencia y la Embajada de EEUU en Caracas, así como con un ex Ministro del Interior quien recientemente ha confirmado públicamente sus contactos con la CIA.

Para el Gobierno Bolivariano se trata de ataques de carácter terrorista, enmarcados en la ofensiva insurreccional adelantada por factores extremistas de la derecha venezolana con apoyo de gobiernos y poderes extranjeros.

La FANB y los cuerpos de seguridad del Estado se encuentran desplegados con el objeto de capturar al autor de estos hechos y recuperar la aeronave.

Se exhorta a quienes puedan aportar elementos que ayuden a dar con su paradero a comunicarse con las autoridades a través del teléfono 911.

Emplaza el Gobierno Bolivariano a los partidos políticos coaligados en la llamada Mesa de la Unidad Democrática, a la jerarquía eclesiástica y demás factores de la sociedad venezolana a condenar resueltamente estos hechos y a deslindarse de una vez por todas de la violencia.

El Gobierno Bolivariano llama al pueblo venezolano a estar alerta frente a la escalada golpista que pretende alterar el orden constitucional en Venezuela y que ha demostrado carecer de cualquier escrúpulo para el logro de sus ambiciones políticas y económicas.

Ninguno de estos ataques detendrá la activación del proceso popular constituyente ni impedirá el ejercicio del derecho al voto por parte del pueblo venezolano el próximo 30 de julio para elegir a los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente.

El Presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, quien encabezó hoy la entrega de los Premios Nacionales de Periodismo, se encuentra al frente de su equipo de gobierno dirigiendo las acciones para defender la seguridad y la tranquilidad del pueblo venezolano.

Hoy más que nunca están vigentes las palabras del Comandante Hugo Chávez: Unidad, Lucha, Batalla y Victoria. 



miércoles, 21 de junio de 2017

TENGO ALGO QUE CONTARTE (18)

Correspondencia entre dos mujeres.




Salt, Jueves 21 de junio de 2017




EL BALCÓN DE LAS INDECENCIAS


Amiga mía, su carta me trasladó en un momento a su reparto y me vi asomada a su ventana mirando su playa, sus flores, sus gentes paseando y nosotras platicando sin parar. Imaginaba cómo nos explicábamos cosas, cómo discutíamos los temas sobre los que me escribía,… ¡qué a gustito estaba!. Fue bien lindo ese rato, y una vez de vuelta de mi viaje imaginario, empiezo a hablarle  igualmente, a través de nuestras carticas.

El tema medioambiental que me cuenta coincido con usted en que es un desastre que vamos tejiendo poco a poco (bueno, a veces bien rápido que va). Y lo que es peor, aún sabiendo que estamos tejiendo un traje que acabará asfixiándonos seguimos enzarzados en ese telar.

He estado mirando la tele un ratito. A veces hago el ejercicio de pensar que para mucha gente es  el balcón por dónde asomarse al mundo. La vida ajetreada que llevamos hace, en muchos casos, que sea el único observatorio por dónde mirar qué pasa fuera de nuestras cuatro paredes. Ha sido sólo un rato, pero créame que de lo más productivo. Suficiente para poner las coronarias en ebullición. Le relato mi resumen de televidente, para que se dé una idea de qué cosa es a veces la información por acá. Coincido con los minutos publicitarios. Primero sale una chica guapísima anunciando un champú, que le dejó una melena tan frondosa y brillante que cuando la ondea al viento su jefe cae rendido. No sabemos si le acaba subiendo el sueldo, pero en cualquier caso, el mérito de esa mujer radica en ese pelazo, que  hace juego con unos dientes blanquísimos de sonrisa perfecta y un cutis fino e inmaculado cual culito de bebé. 





En definitiva, en lo seductora que resulta la chica. No sé yo si es el mejor ejemplo para reivindicarse como mujer-igual. Y de paso pregunto, si una tiene un pelo normalito en vez de la cabellera de la anunciante, ¿también levantaríamos pasiones laborales a nuestro paso? Y puestos a preguntar, ¿si todas las mujeres usaran ese champú conseguirían cobrar lo mismo que los hombres por el mismo trabajo? Sería lo mínimo para tanto brillo y suavidad capilar ¿no le parece? Acto seguido sale un papá anunciando un coche. El auto en cuestión tiene no sé cuantísimas prestaciones y complementos, por lo visto, tantos como miles de euros vale. Incluye wifi, punto definitivo para que el hijo consiga que sus amigos vayan con él. Total, para ir sentados los chicos en el asiento trasero cada uno con su trasto electrónico conectado a internet y sin dirigirse la palabra entre ellos. Cosa por otro lado que marca tendencia entre las relaciones actuales, eso de escribirte por el teléfono con quien tienes al lado. Y claro, como andan ocupados en mirar la pantalla no pueden mirar a los ojos del otro, ni ver cómo brillan o cómo se emocionan. ¡Qué pena! Y me asaltan dos ideas fugaces: 

- Tener un buen coche hace tener más amigos. De nuevo es el dinero el que marca el éxito de las relaciones humanas, ya desde pequeñitos.

- Promocionar los vehículos, a cual más potente, hasta el infinito. Hay muchísimos anuncios de autos, todos quieren vender, y nosotros debemos comprar. El consumo de combustible para todos ellos no se plantea. 

Pienso en los famosos biocarburantes, el biodiésel, ese gran invento como solución al petróleo tradicional y que debía liberarnos de buena parte de la contaminación. Ése que se fabrica a través de grasas vegetales, pero como se necesita tantísimo, hay que cultivar inmensas extensiones de soja, colza, girasol, palma, cebada, maíz,… La producción masiva de estos cereales están provocando un triste impacto medioambiental y están teniendo unas consecuencias sociales indeseables. Comporta un gran aumento de la deforestación en los bosques, el desplazamiento de los campesinos buscando dónde cultivar, la destrucción de ecosistemas, el desplazamiento de cultivos alimentarios y forrajes… Se destinan tierras, agua y otros recursos en la producción de biocombustibles en detrimento de productos alimentarios básicos. Porque la gran producción de estos cereales suele pasar explotando las tierras en donde sus gentes ya pasaban hambre. Han visto cómo sus terrenos baldíos se volvieron fértiles, pero ellos siguen sin poder comer, porque ese grano irá a parar a los motores. Los motores que mueven la industria y los autos de ese otro mundo donde sí comemos. 





Mientras sigo en mis cavilaciones, aparece una mamá cocinando una pechuga de pollo a la plancha para su hijo. Todo normal hasta que el chaval pone mala cara, proclama que no cenará semejante cosa, y el narrador relata que si esta mamá no quiere pasar a la memoria de su pequeño como alguien que le amargó la infancia, lo que debe hacer es comprarle unos frankfurts de pollo mucho más lindos y sabrosos. La publicidad no le explica a esa madre que gracias a sustituir los alimentos naturales por prefabricados hemos conseguido poner la obesidad infantil en un lugar destacado en nuestros problemas de salud actuales. 

No me dan tregua a digerirlo (no el pollo, sino el mensaje) cuando ya tengo ante mí el siguiente anuncio. Me aconsejan que para disfrutar al máximo mis próximas vacaciones, lo ideal es embarcarme en un crucero por el Mediterráneo. Son esos viajes en los que te pasas 10 días en un barco grandísimo, de 10 pisos o más, en el que hay de todo. Puedes ir al gimnasio, a la piscina, al casino, a las tiendas, bares, restaurantes,… ¡ah! y no olvidar una muda elegante para la cena con el capitán, que una noche suelta el timón y cena con los pasajeros (quiero pensar que alguien lo suple, porque aunque el mar es muy grande y no hay mucho tráfico, siempre va bien llevar el rumbo previsto y con tanto guateque, no amanecer en Sebastopol). En el viaje tendrás todo esto y mucho más, si no eres de esos agoreros que se marean con el vaivén del mar, y antes de tomar la velocidad de crucero saliendo del puerto ya has devuelto hasta tu primera papilla, dando de comer a cuanta merluza, besugos y/o similares pase por debajo. La parte positiva de tener que encerrarte en tales condiciones en el camarote, con cara de acelga y ojos de carnero degollado, es que te ahorras quedar como un chicharrón en la piscina, con la cara y la espalda como una gamba y viendo como el aftersun no da a basto con tanto estropicio solar de alta mar. Y navega que navega, se va parando en las ciudades más emblemáticas. El guión es fácil: bajas, visitas tranquilamente la ciudad en 12 horas y vuelves a embarcar. Eso sí, imagino que son 12 horas muy organizadas, en las que debes dar cabida a paseos, monumentos, fuentes (de museos ni hablamos), compras, fotografías, traslados, comida, y a poder ser, alguna visita al baño. Y así, en un solo viaje “podremos conocer” Barcelona, Marsella, Roma, Túnez, Palermo, Dubrovnic, Atenas y dejar algún día para relajarse en las islas griegas. 




Yo no digo que no sea un buen plan, pero a mí me daría miedo mirar por la borda. Me daría la sensación que en algún momento toparíamos con una barca a la deriva llena de gente que pide refugio. O lo que es peor, me encontraría con los ojos de quienes ya no están en la barca porque se han ido quedando bajo las aguas, poco a poco, cada día. Y que seguirán cayendo en el intento mientras los ricos sólo abramos los puertos para comerciar y hacer cruceros. Mejor no pensar tampoco en los millones de toneladas de basura que contaminan nuestros mares y océanos, formando a veces verdaderas islas y vertederos flotantes, tan extensos como dos Españas. Basura y plásticos provenientes de residuos industriales abocados a ríos y mares, pero también de la navegación. Buena parte de ese basurero será alimento de peces. Unos ya se morirán directamente, y los otros nos devolverán gentil y calladamente nuestra basura al comérnoslos. La naturaleza, siempre que puede, no deja de ser justa.

Sigo un ratito asomada a ese balcón al exterior que es la tele. Tengo suerte. El sofocón que me está entrando con tanta mentira sibilina y tanta indecencia publicitaria se ve interrumpido por el noticiario. Le cuento un resumen. Las informaciones no son muy halagüeñas. Veo cómo líderes políticos y financieros del país están en la cárcel  o investigados por delitos, curiosamente siempre económicos. Empiezan con lo nacional-autonómico, y lo más destacado son los acusados (algunos en prisión y otros en juicio) por fraude fiscal, malversación de fondos públicos y similares. Son personas durante mucho tiempo en la cúpula del poder político, financiero y cultural; abanderados del amor patrio, doctores en dar lecciones de moral y ética al pueblo llano. Y ya ve usted, ese pueblo llano que una vez creyó en ellos, ahora mira estupefacto la “cara B” del discurso que altaneramente pronunciaban. 

Acto seguido pasan a las noticias del resto del estado. ¡No se imagina las más destacadas!. La acusación (también con algunos en prisión y otros en juicio) por fraude fiscal, desvío y malversación de fondos públicos con fines privados. Historia repetida. También pertenecen a las cúpulas de poder (de hecho, algunos siguen con cargos de gobierno), y como los anteriores, son predicadores de las máximas patrióticas. Creyentes y practicantes. En mi pueblo les dirían A Dios rogando y con el mazo dando. Esta vez se ameniza más la fiesta, pues se añaden a ella algunos fiscales anticorrupción. Sí, lo ha entendido bien. Alguien que debe velar porque no haya delitos fiscales, resulta que también es un evasor fiscal. Sería como poner al zorro a cuidar el galllinero. No me negará que lo nuestro ya es pura chulería, ¿verdad amiga mía?. Bueno, eso y que tenemos la suerte de tener altos cargos en todas las esferas con abuelos que les dejaron grandes herencias en el extranjero. ¡Para que luego digan que los de antes no  viajaban! Como ve, el hilo conductor siempre es el mismo: dinero público (de todos, sí, también de los pobres), que va a parar a bolsillos de unos pocos (que casualmente siempre son ricos), y por lo tanto en detrimento de mejorar los beneficios colectivos. 

Sigue el noticiario dando paso a unas declaraciones del presidente del gobierno, quien asegura que el país va viento en popa, la crisis acabándose, la economía alegre, y todos juntos como hermanos aupándolo. Y a mí no me acaba de cuadrar este precioso escenario, por ejemplo, con el aumento en la precariedad laboral, el aumento del número de familias y trabajadores pobres, la persecución judicial que está sufriendo el pueblo catalán por querer votar sobre su futuro,… no sé, pero a mí me da que este señor está hablando de otro país. Quizás con tanto ajetreo de viaje arriba y abajo llega un momento que uno no sabe de dónde viene, dónde está y de quienes habla, ¿no?. 





A continuación dan un repaso a lo internacional. El primero en aparecer, amiga habanera, es su vecino de arriba, Mr. Trump. Bueno, él vive arriba de ustedes, pero nosotros, a nuestros indecentes los tenemos viviendo en el mismo rellano, y algunos casi de compañeros de piso, osea que no se preocupe por eso. ¡Qué decir de ese fenómeno! Ya sabe que no me gusta hablar de él, pero hoy salió en mi balcón televisivo y se lo cuento. Relatan su gira acompañado de su esposa-florero (cualquier día me la encuentro anunciando el champú de la melena mágica), al mejor estilo del far-west. Los modales de sheriff se ve que ya los traía él de serie, y se pasa el viaje exigiendo mano dura, regañando gobiernos por tenerla blanda con los pobres, negando el cambio climático y vendiendo armas, más o menos a partes iguales. Tema que toca, lo borda. Ya se sabe, hay que aprovechar los viajes al precio que van los pasajes, ¿verdad?. 

Tengo suerte, y los deportes junto con la información del tiempo irrumpen rápido en el balcón para calmar mi sofocón creciente. Y es que hasta ahora no paraba de ver por él indecencias. Unas por ser falsedades que intentan engañar de forma indecente. Las otras por ser verdades indecentes de por sí.

Apago la tele. Cierro este balcón al mundo y me voy a la calle. Y le aseguro que es mucho más gratificante. Me encuentro con quien me explica emocionado cómo fue la marcha de la dignidad del otro día, donde miles de personas se manifestaban pidiendo Pan, trabajo, techo e igualdad. ¿ve como nuestro presidente en sus declaraciones, o andaba soñando o se confundía de país maravilloso? Me encuentro también con quienes aún leen poesía y se emocionan con la ternura. Con vecinos que se agrupan para luchar, recordar o divertirse juntos. Con gentes que se asocian y hacen pedagogía para cultivar y consumir de manera sostenible y responsable. Con jóvenes que transforman edificios muertos en casas vivas, dándoles un uso colectivo. Donde puedo ver, escuchar y leer a otros comunicadores. Esos que cuentan cosas necesarias y dan voz a gentes y verdades seguramente inconvenientes y por eso no les dejan asomarse al balconcito. Veo tantísimas cosas que pasan, que vale la pena que pasen...y que nunca pasan por ese balcón de las indecencias.

Definitivamente, apagar la tele ha sido una opción mucho mejor, muchísimo más gratificante para el ánimo.

Le mando un abrazo enorme, con el balcón cerrado y la puerta abierta. Y a pesar de muchos, con el ánimo impregnado de esperanza.


Vicentita



(*)Tengo algo que contarte. Correspondencia entre dos mujeres es una relación epistolar entre una mujer de La Habana y otra de Salt (Girona). La publicación de estas cartas se realiza con el permiso de ellas mismas que han confiando en La Guerrilla Comunicacional su publicación.

Si es la primera carta que lees puede ser que te interese ver el histórico de la correspondencia:

Prólogo: Prólogo
Carta 1ª: Carta nº 1
Carta 2ª: Carta nº 2
Carta 3ª: Carta nº 3
Carta 4ª: Carta nº 4
Carta 5ª: Carta nº 5
Carta 6ª: Carta nº 6
Carta 7ª: Carta nº 7
Carta 8ª: Carta nº 8
Carta 9ª: Carta nº 9
Carta 10ª: Carta nº 10
Carta 11ª: Carta nº 11
Carta 12ª: Carta nº 12
Carta 13ª: Carta nº 13
Carta 14ª: Carta nº 14
Carta 15ª: Carta nº 15
Carta 16ª: Carta nº 16